De los 17 objetivos de desarrollo sostenible para 2030 aprobados por la Asamblea General de la ONU en 2015, los nº 6 y el nº 4 abordan los problemas del agua y la educación. En estos IC-LI pone su granito de arena.
La Organización Mundial de la salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF), han unido sus esfuerzos a través del Programa de monitoreo de abastecimiento de agua, saneamiento e higiene (JMP), que ha producido actualizaciones periódicas sobre agua, saneamiento y Higiene (Wash) desde 1990.
Juntos, (OMS y UNICEF) son responsables de Seguimiento del objetivo de desarrollo sostenible 6 y sus metas 6.1 y 6.2 y del objetivo 4 especialmente en lo relativo a la infancia y concretamente en el ámbito educativo.
Objetivo 6: Asegurar disponibilidad y la gestión sostenible del agua y saneamiento para todos
6.1 Para 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable segura y asequible para todos.
6.2 Para 2030, lograr el acceso a un saneamiento y una higiene adecuados y equitativos para todos y terminar con la defecación libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y niñas y a las personas en situaciones vulnerables
Objetivo 4: Garantizar la inclusión y Educación de calidad para todos y promover aprendizaje permanente
4, a.- Construir y mejorar las instalaciones educativas atendiendo a la discapacidad y con enfoque de género que proporcionen entornos para un aprendizaje seguro, no violento, inclusivo y eficaz para todos.
4, a.1.- Dotar a las escuelas con; (e) agua potable básica; (f) instalaciones básicas de saneamiento con separación de sexo; y (g) instalaciones básicas de lavado de manos
El primer informe del JMP en 2018 sobre seguimiento que hacen estos organismos (OMS y UNICEF) ha salido recientemente para indicar en base a datos de 2016 que millones de niños en todo el mundo siguen asistiendo a escuelas que carecen de agua potable, instalaciones de saneamiento mejoradas y lugares en los que poder lavarse las manos, lo que les priva de un entorno saludable de aprendizaje y puede influir en su escolarización, sobre todo en el caso de las niñas.
Los datos facilitados en el informe indican que el 19% del total de las escuelas del mundo no tienen acceso al agua potable, esta cifra es en África subsahariana del 41% y en términos absolutos supone que 570 millones de niños y niñas no tienen acceso al agua potable en sus escuelas.
En cuanto al saneamiento, el 23 % de las escuelas en el mundo no disponen de este servicio. La cifra en África subsahariana es del 33%. El resumen de la situación es que 620 millones de niños no tienen saneamiento en las escuelas o disponen de un servicio muy limitado que no alcanza el nivel aceptable.
«Si la educación es la clave para ayudar a los niños a escapar de la pobreza, el agua y el saneamiento son la clave para ayudar a que los niños maximicen de forma segura su educación», ha sostenido la responsable mundial de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF, Kelly Ann Naylor. «Desatender esto es despreocuparse por el bienestar y la salud de los niños», ha advertido.
IC-LI está colaborando con el programa WASH (agua, saneamiento e higiene) en Zambia, donde nuestro socio local Village Water Zambia tiene un acuerdo de colaboración con el gobierno del país para extender el programa especialmente a las escuelas rurales.
Por ello ya hemos realizado dos proyectos en la Provincia del Oeste cuya capital es Mongu.
Las escuelas donde se han realizado los proyectos son: Nomai en 2016-2017 e Ilundu 2017-2018. Actualmente estamos analizando una propuesta para mejorar el servicio de agua a 5 escuelas de la misma Provincia.
Está demostrado que el programa en las escuelas tiene un doble efecto:
- La mejora de la salud del alumnado y profesorado
- El efecto de radiación que producen los niños y niñas, extendiendo las prácticas aprendidas al resto de los miembros de sus familias.
En general, nuestra ONGD IC-LI en sus proyectos de escuelas en otros países contempla siempre el aspecto del suministro de agua, el saneamiento y la formación en hábitos de higiene.