Gipuzkoa han logrado consolidar una posición destacada en ámbitos como la innovación, la ciencia, la tecnología y la industria avanzada. Ese posicionamiento no depende solo de empresas, centros tecnológicos o inversión en I+D+i. También se apoya en la capacidad del territorio para acercar la ciencia a la sociedad y despertar vocaciones desde edades tempranas.
Eureka! ha cumplido durante años una función valiosa en ese sentido. Ha sido un espacio de descubrimiento, aprendizaje y contacto directo con la ciencia para miles de niños, jóvenes y familias. Y esa labor tiene un valor que va mucho más allá del propio museo.
En un momento en el que preocupa la pérdida de vocaciones científico-tecnológicas, y en el que ya se anticipa una creciente escasez de profesionales cualificados, el cierre de un museo de la ciencia transmite un mensaje equivocado. Si de verdad queremos reforzar el talento futuro, la cultura científica y la conexión de las nuevas generaciones con la tecnología, necesitamos más palancas de este tipo, no menos.
Por ello, consideramos que esta decisión debería revisarse y que merece abrir un diálogo real entre instituciones, agentes científicos, educativos, tecnológicos y sociales para explorar alternativas que permitan mantener viva esta misión.
Cerrar Eureka! no supone solo el fin de un equipamiento. Supone debilitar un activo de país vinculado a la divulgación, la inspiración y la generación de futuras vocaciones.
Por coherencia con la apuesta de Gipuzkoa en innovación, el conocimiento y el talento, solicitamos que se reconsidere su cierre.