El Consejo Europeo, órgano de la Unión Europea formado por los jefes de estado de los países pertenecientes a la UE, ha dictaminado, en junio de 2019, unas directrices relacionadas con los derechos humanos al agua y al saneamiento dirigidas a orientar la labor de la acción exterior de la UE en el ámbito de la cooperación al desarrollo.
En la introducción al documento deja claro el motivo de las directrices:
“El agua es una condición previa para la vida y, por lo tanto, para el disfrute de todos los derechos humanos. Sin embargo, el acceso al agua potable y al saneamiento sigue siendo un desafío importante en muchas partes del mundo. 2.100 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura y 4.500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura en todo el mundo. Las prácticas de higiene inseguras están muy extendidas, y más de 361 000 niños menores de cinco años mueren anualmente a causa de enfermedades diarreicas debido a un saneamiento deficiente, una higiene deficiente o agua potable insegura. Además, el cambio climático afectará cada vez más la disponibilidad y el acceso al agua.”
Sin embargo, estas políticas contrastan con la actitud de algunas administraciones locales en el País Vasco que por su carácter ideológico propugnan y subvencionan otro tipo de actuaciones dirigidas a cuestiones relativas a la educación sexual y reproductiva, al empoderamiento de la mujer, etc., sin ver que la realización de los derechos al gua y al saneamiento están en la base para alcanzar aquellos.
Por otra parte, las realizaciones vitales de infraestructuras de agua y saneamiento son fáciles de identificar y de comprobar la eficacia del empleo de los fondos destinados a subvencionar dichos proyectos, lo que no es tan fácil con otros tipos de proyectos subvencionados.
Además, los proyectos de agua y saneamiento pueden y deben ir acompañados de aumento de las capacidades locales de autogestión, asociación y defensa de los derechos y libertades. Es decir, de educación para una vida mejor, equidad de género y en definitiva de desarrollo.
IC-LI tiene esa misión y en ello seguiremos trabajando. Como botón de muestra, os informamos del proyecto de IC-LI que actualmente estamos desarrollando, en la Isla Idjwi (Kivu Sur, RD del Congo), para renovar y ampliar la red de abastecimiento de agua.
Además, se trata de crear una asociación de familias usuarias del agua, establecer un pago por consumo, crear 22 puestos de trabajo y educar en derechos humanos, respeto al medio ambiente, higiene e igualdad de género.
Todo ello con nuestro acompañamiento durante tres años para asegurar la sostenibilidad.