En primer lugar, para tener más autonomía y poder realizar más proyectos, contando con recursos propios que recibiríamos de forma segura.
En segundo lugar, para depender menos de las ayudas de la Administración pública que, en algunos casos, de forma ideologizada no apoya los proyectos que habitualmente realizamos, como son los de infraestructuras y construcción de escuelas, prefiriendo apoyar otros proyectos que tienen otros objetivos sociales centrados en el empoderamiento de la mujer, la cultura de los pueblos etc. (A estos objetivos también llegamos nosotros, de forma indirecta, con nuestros proyectos).
Nuestro presupuesto anual está en los últimos años alrededor de los 100.000 €, siendo recurrentes por cuotas 20.000 €. Existe otra cantidad que recibimos de donantes varios y realización de eventos que puede alcanzar los 30.000 €. Finalmente el Colegio, que nos destina un % de su presupuesto, y la sociedad Ernio que nos aporta 0,6 € por comensal, suponen un ingreso anual de 10.000 €.
Es decir, necesitamos recurrir a la Administración para el 40 % de nuestro presupuesto (datos exactos en la Web del Colegio).
Esta brecha, la deberíamos reducir al máximo mediante la captación de socios/as y el recurso a las empresas de Gipuzkoa que tengan cierta sensibilidad con la Cooperación Internacional al Desarrollo.
Más información en la Web del Colegio: